I will survive

Los supervivientes están sobrevalorados, al menos tanto como los muertos, y a veces incluso más que ellos. No solemos cuestionarnos que muchas veces, el que sobrevive lo hace, entre otras cosas, después de haberse mantenido escondido mientras otros caían, o de haberse aprovechado de las bajas de otros. Comportamientos que normalmente calificaríamos de mezquinos, pasan a ser justificados sólo cambiando el marco de circunstancias.

De hecho la misma denominación de "instinto" de supervivencia, elimina en nosotros la idea de racionalidad, se asume que nos convertiremos en animales en un momento dado, capaces de reírnos como hienas mientras engullimos una carroña.

Cuando pienso en esto, siempre vienen a mi mente aquellos que conocí que sin más motivo que tener una mejor consideración de los profesores se "chivaban" de todo lo que hacían los demás, los que no repartían el bocadillo en el recreo, los que te pasaban mal los apuntes en la universidad para que suspendieras, los que contaban a los demás lo que para tí era un secreto... Esos que ahora te sueltan ese discurso de que la vida es una "selva" y hay que sobrevivir.

No dejo de pensar que si llegase el caso, serán ellos los que tendrán el "instinto" más agudizado y cuando la tormenta pase, su silueta entre los escombros se convertirá en simbolo de tesón y coraje.

El ruído de los aplausos evitará que se escuche a los muertos revolviéndose en sus tumbas.