Dejarán de pasar trenes

“Oiréis pues un tren, o sea, un pensamiento”

El tragaluz

Antonio Buero Vallejo

Un día dejaron de pasar trenes, fueron desterrados por esas cápsulas incoloras, inodoras e insípidas de alta velocidad, sustiyendo la idea de viaje por la de teletransportación. Jubilados en vías muertas, como animales mitológicos en paro esperando su hora, sólo quedó de su recuerdo el pasmo filosófico de las vacas.

Por suerte, cuando se disipe el humo y se haya limpiado toda la sangre perdida, ellas continuarán ahí rumiando dignamente con cara de poker, madres sabias que guardan silencio. Testigos insobornables en los que apoyarse cuando empiecen las explicaciones ininteligibles y las versiones a medias.

Siempre habrá imbeciles que consideren a las vacas seres estúpidos y dóciles, pobres necios que pasaron por alto que unicamente quien guarda secretos despiadados podría mantener la calma al paso de una locomotora.